El descentralizar el dinero del Estado de las alcadÃas y enviarlo a los consejos comunales podrÃa convertise en una anarquia que ninguna contralorÃa podrÃa controlar o acaso se mantendrá el dicho de que el pueblo es buena paga, habrá que ver si hemos superado el arraigado concepto de que lo que es de todo no tiene dueño |